En la rueda de este miércoles, el Banco Central retomó las compras de divisas tras la pausa del martes, adquiriendo US$ 36 millones. Como resultado, las reservas internacionales aumentaron a US$ 49.200 millones, lo que representa una mejora de US$ 271 millones en comparación con la jornada anterior.
El martes, el Banco Central interrumpió la racha de 135 ruedas consecutivas de compras de divisas, que se mantenía desde el 5 de enero, al no participar en el mercado. Esta suspensión generó atención especialmente porque coincidió con la visita de la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, quien el lunes pasado desde el Palacio de Hacienda instó al Gobierno a continuar adquiriendo dólares para fortalecer las reservas.
Desde el mercado señalaron que esta pausa obedeció al “fixing” de la letra D31L6, un instrumento del Tesoro vinculado al dólar y con vencimiento el próximo viernes 31. Este mecanismo establece el valor oficial del dólar en una fecha determinada, y el tipo de cambio fijado se utiliza para calcular el pago en pesos a los tenedores. Por esta razón, se considera que el Banco Central evitó comprar ese día para no influir en una suba en la cotización del dólar que encarecería el pago de ese vencimiento.
En el ámbito internacional, la jornada estuvo marcada por una renovada tensión en Medio Oriente, que volvió a disparar el precio del petróleo, y por la expectativa generada en torno al anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos sobre la continuidad o modificación de las tasas de interés de referencia a nivel global.
Estos factores provocaron fuertes caídas en los mercados: el índice Dow Jones perdió 2,2%, el Nasdaq cedió 2% y el S&P 500 descendió 1,5%. Finalmente, la Reserva Federal mantuvo la tasa de interés estable entre 3,5% y 3,75%, un alivio para Argentina, aunque tres miembros del directorio votaron a favor de un aumento, dejando una señal de alerta para los próximos meses.
Este clima de incertidumbre se reflejó en los activos argentinos, con caídas promedio del 0,4% en los bonos. El riesgo país, que el martes cerró en 441 puntos, avanzó a 443 puntos. Por su parte, las acciones mostraron comportamientos mixtos en Wall Street, mientras que en Buenos Aires el índice Merval sumó 0,2% en su versión en dólares.
En cuanto al tipo de cambio, el dólar mayorista abrió en $1.500 y, hacia el mediodía, se ajustó a $1.496. En el segmento minorista, el billete cedió cinco pesos, ubicándose en $1.515.
El economista Gustavo Ber destacó que “los activos domésticos continúan mostrando una alta correlación con el clima externo, aunque permanecen atentos a los acontecimientos políticos y económicos locales, especialmente luego del deterioro en los índices de confianza que preocupa de cara al calendario electoral”.
Ber añadió que “el dólar mayorista comenzó la jornada más estabilizado cerca de los $1.500, nivel en el que se observó un incremento en la venta de futuros y la pausa en las compras. Será importante evaluar en las próximas ruedas si esta postura responde únicamente al vencimiento de una Lelink o si constituye una estrategia deliberada para priorizar la desinflación, en línea con la política cambiaria y monetaria”.
Por último, el mercado local también puso su foco en la licitación de deuda en pesos realizada esta tarde, en la que la Secretaría de Finanzas renovó vencimientos por $8,5 billones. Las ofertas recibidas superaron el 144% del monto a renovar.
